Háblame de tu vida. Yo la sostengo

Venga, vamos. Paso a paso. Como una hormiguita. Mañana será un gran día.
No voy a permitir que a mis 30 vengan a hacer de menos mis logros o mis faltas. 
Soy tanto como cualquiera aunque no tenga dinero, ni trabajo ni futuro. Yo sí creo en mí.

Y yo le digo: cuéntame qué te pasa. Ella me habla durante siglos. Me mueve el mero hecho de saber.
Ella aliviada, yo sostento su peso. Su oscuridad se vuelve luz. Su sombra emigra a la mía. 
Sé vivir en la oscuridad. Suena música pretérita. 
Cada cual ya va sabiendo su altruista papel. 

Después de más de medio eño ella volvió a a llamar a mi puerta.
No la odio, pero mi vida hubiera sido mejor si no hubiera aparecido nunca.
Ojala alguien le hiciera entender… que quiero que me deje en paz para siempre. 

Sequía

Otra noche de luto. De luto en luto. Noche caída, desperdiciada. Vacía. Sin importancia. No tengo ni fuerzas de esbozar un pensamiento. Las palabras se van secando. Este río, es wadi. Llegarán las sequías. Detesto estar así. ODIO estar así. Quiero vivir umbrófilamente hasta el ocaso del 'taciturnismo'.

nada


Se me puso flaco el mundo
Y mi lamento cayó en coma
Y mi fe se hacia bosta
Y cambié de religión
Y la causa de mi ausente fue tu ausencia
Y mi cargo de conciencia no me deja respirar
Y a mi la gente me pregunta…

Que es de la mujer aquella y digo:
Nada..nada..nada..nada..nada..na na
Nada..nada..nada..nada..nada..nada
Nada..nada..nada..na na
Nada..nada..nada..nada..nada..
Yo era el dueño de la nada
Y no supe ni por qué..ay ay

Semejantes y lejanos
Fuimos costumbre ya era en vano
Y la salida de los sábados
Ya se hacía un funeral

La costumbre de brindar por los amores
Y pensar en el futuro
Era un tema a no tratar
Y ya el beso era obligado.

IDIOTA en una tormenta que nadie ve


Idiota, idiota. ¿Puedo ser más idiota? Sí, si llegara a vivir de nuevo probablemente batiría mi propio récord de idiotez. Nada bueno puede salir de estas palabras. El amor es sencillo… Y tanto. Basta con decir: “No me gustas, sólo como amigo”. Todas las puertas se cierran y todo lo que has hecho, lo que has dado, lo que te has entregado, todo, se ha ido para la basura. El amor es sencillo. Nada puedes hacer porque… ya se cerró la puerta.

¿Cuántas veces me han rechazado a lo largo de mi vida? ¿Veinte? ¿Treinta? ¿Un millón? Han sido tantas que ya no me acuerdo. Habré muerto sentimentalmente tantas veces que el hastío es tan basto como vanas son las recuperaciones que no compensan la pérdida de un amor cuando lo das.Y yo no logro entender por qué el amor es así. Para mí es lo más grande porque lo he visto, lo he vivido y yo siempre he querido tener a alguien en quien depositar mi amor. Estas últimas tres semanas, además, el desamor es algo que ha impregnado mi existencia. 

Primero a mi amigo ‘teach’, quien después de seis años de relación con su novia, todo se fue al garete. Mi amigo me dio la noticia y quedé en shock. El la quiere, y mucho además. Por ella hizo cosas que denotan lo muchísimo que la quería. En serio, ha hecho una barbaridad por ella. Y tal y como yo lo veo, subjetivamente, ella es hoy gracias a mi amigo, quien se ha gastado y desgastado por ayudarla en todos los aspectos. Ha sido su báculo en los peores momentos y la ha apoyado en sus decisiones. Sin embargo… Rompieron. Mi amigo desde entonces lo ha intentado todo pero no levanta cabeza. Es fuerte, lo sé, pero se nota que algo se ha removido en su mundo, algo tan hondo, tan fuerte que aún no ha logrado recolocarse ni ubicarse. Lo mejor de todo es que no está solo. Me da una pena enorme. Fue un día de luto para mí porque lo tenía como algo ideal, como un hombre bueno, que adoraba y se desvivía por su chica, a la cual ya veía como la mujer de su vida. Pero no fue así. Ni lo será. Podría ser una historia más en el mundo. Para mí es una triste historia de amor que llega a su fin por un montón de razones que no puedo ni debo contar aquí, ya que no es mi historia.

La segunda historia corresponde a mi amigo ‘armonicista’. Probablemente sea el caso más sangrante, el que más pena me da. Se enamoró perdidamente de una chica que le bailó el agua. Ella le hizo sentir cosas que nunca jamás había sentido. Llegó a viajar a Europa con ella, a un país espectacular, a vivir una experiencia única con ella. Sin embargo, al llegar al momento de la verdad… ella se fue con otro. Mi amigo estaba en aquel país sólo por ella, para vivir el momento de llegar y decirle: Te quiero. Se fundirían en un beso en el mejor marco posible y mi amigo ‘armonicista’ sería el hombre más feliz del universo. Fue un duro trauma para él. No llegó a superarlo porque la chica en cuestión demostraba con hechos que algo podía suceder. Pero era una de esas mujeres que se te meten hasta en los huesos y que no logras secarte porque te empapan hasta el último de los sentidos. Mi amigo lleva año y medio sin levantar cabeza. No sólo eso, sino que reniega del amor, de las mujeres, se ha refugiado en cosas para superar algo que no sabe superar. No es feliz, y yo sólo quiero empujarle a que de el gran salto fuera de esta isla para que viva las experiencias y personas necesarias para que logre superar eso y lo que sea. Hace poco volvió a recibir mensajes de ella y reaccionó mal. Normal. Está en un despecho continuo. Aquella mala mujer sesgó su lado más idealista y romántico. Lamento eso cada día. Cuando el amor muere, es motivo de luto.

El tercer caso es el de mi amigo ‘el del pelo más espectacular y hermoso que jamás y nunca he visto en persona’. Este ha sido uno de los últimos shocks. Después de intuir que su relación iba viento en popa, de haberlos “visto” como una cosa increíble, una pareja perfecta, compenetrada, entendida me confesó en aquella biblioteca que su novia lo había medio dejado. Me quedé helado. Mi amigo es un tío fuerte, al menos logra aparentarlo. Creo que sólo mi amigo ‘teach’ ha sonreído más que mi amigo ‘el del pelo más espectacular y hermoso que jamás y nunca he visto en persona’. Sin embargo me confiesa que todo le recuerda a ella, que nunca había estado tan colado por una chica, que no puede estar en casa porque todo le recuerda a ella. Que ha llorado. Y sabiendo quién es, me choca un montón porque es un tío tan… feliz. Yo no debo contar nada de su historia, lo que sé es que me encantaría poder ayudarlo, siento impotencia porque sé que la quiere y quisiera poder transmitirle buenas energías, hacerle reír, que se ría conmigo, en fin, todo eso. Lo aprecio muchísimo y me encantaría poder volver a verlo en su salsa, aunque sé que lo superará, es un tío fuerte pese a todos los avatares. Pero también se merece ser feliz.

Por último el caso de mi amiga ‘palmera’. Es el caso más corto de todos porque esto está calentito, calentito, tanto que me enteré hace apenas dos horas. Acabó su relación de ya varios años con un chico que no la quería realmente. Si la hubiera querido no hubiera dejado que se escapara. Por primera vez en sus 27 años de vida mi amiga está llorando por un chico, está dolida, triste, rabiosa porque ese chico no ha sabido corresponder sus muchos esfuerzos. Ella tenía muchas esperanzas puestas en él, sin embargo él no apostó tan fuerte como ella y ahora mi amiga ‘palmera’ está en casa de una amiga llorando en compañía por alguien que no ha querido quererla.

Bueno, mentí, el último caso es el mío. El más simple. La ‘chica de inglés’ me ha dado calabazas. Nada nuevo bajo el sol. Digo en broma que si las calabazas que me han dado fueran de verdad, tendría tanta calabaza como para hacer la mansión de calabaza más grande del mundo. Fuera de bromas, soy un fantasma, una sombra de mi mismo. He perdido la seguridad en mi mismo, en encontrar un amor, en romper este maleficio que me persigue.

Me siento mal pero en este sentimiento me hallo como en casa. Lo he vivido tantas, tantas, tantísimas veces, que el sentimiento de abandono, de soledad, de esos estados carenciales ya es familiar. Tanto que ahora mismo estoy triste, pero es como quien recibe un invitado cada noche a cenar. Es tal la costumbre, que ya se deja la puerta abierta para que entre. Mañana será otro día. Largo. Solitario. Otro día de subida, de lucha contra el desánimo. Otro día en el que lucharé para no caer en el abismo de la tristeza, para que todos los sinsabores no impregnen todo. Mientras recuerdo muchas canciones, en una de ella, recuerdo esa frase que tanto me encanta "no tendrás quien avale esta ruina de amor". Porque eso es lo que ocurre, todos te dan frases recetadas como ungüento cuando lo que necesitas es una melodía, una caricia, una playa, un beso, enamorarte. Pero eso sólo aparece como un regalo puntual. En esta tormenta idiota de arena, en noches como esta, no sé si merece la pena resucitar. Treinta años de sinsabores, de errores, de bandazos, son muchos años. Y yo no quiero seguir esperando una caricia otros ocho, quince, veinte años. Como "Into the wild", las medias tintas no las quiero. Sólo el profundo y hondo respeto que siento hacia mi Licenciatura impide que mañana mismo coja el primer avión a ningún sitio y busque la aventura de mi vida escapando de la espera de un amor que no aparece. Esta noche no sólo tengo ganas llorar sino que voy a llorar. Ojalá pudiera volver a aquellas remotas montañas de Marruecos donde me sentí en libertad...Incoherencias idiotas en una noche cualquiera de una vida cualquiera.

La hermenéutica del cortejo: teoría de amigo ‘armonicista’


La evolución dinámica de lo que mi amigo ‘armonicista’ llamaría la hermenéutica del cortejo. Sí, sí. El caso es que estaba hablando el otro día con mi amiga ‘la entrañable’ y le dije sobre la chica de inglés: “Si antes del jueves le vuelvo a mandar un mensaje de motu propio, os lo digo y os doy permiso para que me deis un cachete”. Y soy hombre de palabra, lo diría si fuera el caso. Pues bien, ese mismo día la chica de inglés me mandó unos pocos wasapeos. Yo, fuerte. Digno. Después de haberme mandado por ahí y haberme sentido un segundón o tercerón en su vida, no iba a bailarle el agua. Pues bien, en el día de hoy volvió con nuevos bríos a wasapearme mientras estaba en clase. No le contesté. ¡¡Estaba en clase!! A esperar, ¿no? Va, venga, le mando la respuesta pero haciéndome el interesante: “Espera un moment, plis” –literal-. Tenía tutoría con un profesor y demás, mientras más tardase, más interesante me haría. Que espere, así sabe lo que tuve que pasar yo. Bueno, va, le contesto como dios manda. Me precisa, como no, para ayudarla a estudiar.
- ¿El domingo me lo reservas para mí? –me dice ella.
- Sí, claro, pero mejor esperamos al sábado para confirmar, que el domingo queda lejos.

Le pongo más interés. Ella se demuestra feliz y tranquila. Normal, imagino, prefirió salir al cine con un amigo que quedar conmigo que hacía más de una semana que no me veía. ¿Total? Sólo soy el chico de inglés…

Le digo que me hace falta un poco de ocio. Me dice que el fin de semana saldrá de fiesta.
- Sí, algo de eso me dijiste el otro día – le contesté yo-.

Acto, seguido, en un movimiento que ni el propio amigo ‘armonicista’ prevería, le digo:
- Lo siento, tengo que dejarte que tengo que hacer un trabajo.
- Ah, vale, pero mándame algún mensaje que me tienes abandonada. No me olvides.

Vale, es ahora cuando la hermenéutica del cortejo pierde absolutamente todo su significado. Porque, ¿alguien me puede explicar qué lecciones me perdí en el colegio de entender el cortejo? Yo hice lo que tenía que hacer, es decir, no insistir, no tocar la puerta y sobre todo: ser digno, que yo no estoy de rebajas. Y ahora resulta que…

Bueno, veremos si tiene arrestos de decirme de salir de noche este fin de semana, cosa complicada, por cierto, ya que si sale el fin de semana, digamos el sábado, ¿cómo quedará conmigo el domingo para estudiar? ¿O lo hará con sueño? Una opción bonita… noooo, no la diré.

A la mierda la hermenéutica del cortejo. No tiene ningún sentido este comportamiento. El mío sí, desde luego, el de ella, no… a no ser que se quiera aprovechar de mí. ¿Y yo quiero que se aproveche de mí? No sé si estoy diciendo esto en serio o lo de esta tarde me ha pasado factura.

¿Y qué ha pasado esta tarde? Un absurdo....

PD: Aunque le mandé mensajes a la chica de inglés, no fue de motu propio, fue ella, así que he cumplido y seguiré cumpliendo hasta el jueves. Si ella no mueve, yo tampoco. 

PD: Preciosa canción. A ver si os enteráis todos...TODO EL UNIVERSO: El amor... es simple